COMUNIÓN

Acariciar las tardes en un árbol
y sentir su nostalgia y esta herida.
Haber llorado junto a ese mármol,
a ese río, los versos y la vida.
Sé que estas cosas son y no la ausencia.
Sé que todo se transforma y que perdura,
que ahora hay otra sangre y otra ciencia
más preciosa ( y su noche y su dulzura
corren por las venas del alma) Sabe
del alma, de la sed, y del humano
dolor, de ese perdón, del fuego arcano;
del trigo, de la música y del ave.
Y es la libertad que buscan los seres.
Ya es tiempo del Amor. Ya sólo tú-e-res.

MATÍAS A. GONZÁLEZ