A TI

¡Tanta felicidad le has brindado a mi vida !...
Encontrar un ser como tú
no es fácil en el mundo que vivimos.
Eres un hombre profundamente sensible,
amando la vida y a tu prójimo como pocos.

Me has dado más que muchos en años,
y estas lágrimas que hoy vierto por ti,
es la manera que tengo de honrarte
con mi gratitud,

por haberte detenido tan sólo un instante
en esta persona que soy.
Cuando transcurren los años, uno se vuelve
invisible ante los ojos de los demás.

En cambio tú
que iluminas todo con tu propia luz,
has permitido reflejarme una vez más
en éste mundo,
transformando el cielo, en ése,
que yo siempre soñé.

MARÍA CRISTINA FALERONI