SIN PALABRAS
Cómo parecen vanas las palabras,
hueca la voz, desconocido el aire
cuando nace la trémula llamada
entre el alma y la flor.
¿Cómo expresar el bien preciso
de un ímpetu, de un vuelo, de una llama
que nos arroja al éxtasis y enciende
su límpido fulgor?
¿Cómo decir al mundo
la callada elocuencia de las manos?
¿Cómo gritar al cielo la esperanza
que se lleva en los ojos y en el alma?
Y esta tortura ciega, esta agonía
sin espina visible,
¿cómo decir su ardor?
¿Cómo decir que el sueño se nos quema
entre la sangre abrupta,
cómo nombrar lo exelso si aún no existe
un lenguaje a la altura del silencio:
sin sonidos, sin letras, sin palabras?.
CARMEN DE LA FUENTE
