PAZ
Juguemos a la paz, reinauguremos
la tierra con el pájaro y el trigo.
Para que esté presente la alegría,
regresemos al niño.
Es la hora vital, resucitemos
la inocencia en las lilas. Es preciso
buscar la luz, vivificar el árbol,
trepar al corazón, salvar los nidos.
Urge hablar del amor antes que el hongo
crezca hacia el sol crucificando lirios,
que después no habrá tiempo para el beso:
morirán sin nacer todos los niños.
Hay que intentarlo ahora, no esperemos
que agonicen lo cirios,
para elevar inútiles las manos
en el extremo ruego sin sentido.
CRISTINA KNOLL DE FERENC
