IMAGEN

Porque mi corazón es trashumante
y desadido está de casa y pena,
y sube a mi pupila y cual diamante
que brilla a una luz suave la serena;

y porque ama vagar desde el menguante
hasta el creciente, y porque tiene cena
de rocío, de aire y del fragante
ritmo que en los caminos baila y suena:

yo me parezco al perro vagabundo
que hace su siesta al sol bueno y fecundo,
y al despertar, enorme de ilusión,

mira el manso paisaje largamente
para que la quietud que tiene al frente
se le vaya enredando al corazón.

ENRIQUE BANCHS